Cuando estudiaba el piano en Barcelona, entre nosotros nos decíamos "cuidado, porque si te lesionas, podrás volver a tocar pero nunca será lo mismo". Vi a muchos de mis compañeros lesionarse, dejar de tocar un año, posponer el examen de Superior. Y empezar la peregrinación para buscar soluciones, té...

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Pero.

Somos humanos, y la vida ocurre.

De pronto, tu perro se comió las partituras, o la lentilla está torcida, o sólo pudiste dormir tres horas la noche antes del concierto porque tenías un ataque de tos horrible (y sabemos lo difícil que es dormirse cuando toses más que un gato con una bola de pelo).

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"¡No, no lo haré!" dijo, y luego les dió un zarpazo a las teclas.

Me sentí incómoda, sin saber qué decir.

Estábamos ensayando las variaciones de Brahms sobre un tema de Haydn para dos pianos.

Le había pedido que tocara un pasaje de una cierta manera.

Cuatro años antes, había sido mi profesora durante un año. Llamémosla Susana.

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Hace poco fui a la Philharmonie de Berlín para escuchar a Benjamin Zander y la Boston Philharmonic Youth Orchestra en su gira europea.

Los intérpretes eran muy jóvenes, mostrando la energía y ardor característicos de orquestas jóvenes extraordinarias. Fue un concierto precioso.

El público, por o...

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